Resumen

En esta cohorte de 31,044 adultos de 40 años o más del NHANES 1999-2018, con seguimiento mediano de 8.6 años y 7,129 muertes, retrasar la primera comida se asoció con mayor mortalidad por todas las causas de forma gradual: HR 1.10 (IC 95%: 1.02-1.18) para 8:00-10:00, HR 1.19 (1.05-1.34) para 10:00-12:00 y HR 1.29 (1.10-1.51) después de las 12:00, frente a desayunar entre 7:00-8:00. Cenar después de medianoche (HR 1.27, IC 95%: 1.06-1.54) o antes de las 19:00 (HR 1.13, 1.03-1.25) también aumentó el riesgo, y a los 50 años la esperanza de vida fue en promedio 2.46 años menor con una primera comida después del mediodía, lo que posiciona el horario de las comidas como un factor conductual modificable con relevancia clínica y de salud pública.

Puntos clave

  • Una primera comida más tardía mostró una relación dosis-respuesta con la mortalidad por todas las causas: HR 1.10 (8:00-10:00), 1.19 (10:00-12:00) y 1.29 (después de las 12:00) frente al desayuno entre 7:00-8:00.
  • Tanto una última comida temprana (antes de las 19:00; HR 1.13, IC 95%: 1.03-1.25) como comer después de medianoche (HR 1.27, IC 95%: 1.06-1.54) se asociaron con mayor mortalidad, con asociaciones también para mortalidad cardiovascular.
  • A los 50 años, la esperanza de vida estimada fue 2.46 años (0.61-4.28) menor en quienes hacían su primera comida después de las 12:00 y 2.35 años (0.82-5.14) menor en quienes comían después de medianoche.
  • La asociación entre la ventana de alimentación y la mortalidad cardiovascular varió según el horario de la primera comida, lo que sugiere que no solo importa cuánto dura la ventana sino cuándo comienza.

Información de publicación

Autores
Hu W, Wang M, Liu S, et al.
Revista
European journal of clinical nutrition
Citación
European journal of clinical nutrition 2026
Tipo
Estudio observacional (cohorte poblacional)
Fecha de indexación
2026-07-31