Resumen
Esta revisión aborda el manejo de la hipotensión ortostática, una condición común pero infradiagnosticada que aumenta con la edad y se asocia con menor calidad de vida, caídas y mayor mortalidad. La coexistencia frecuente de hipertensión supina e hipotensión posprandial dificulta su tratamiento. Las estrategias no farmacológicas (revisión de medicación, aumento de ingesta de sal y líquidos, prendas de compresión y modificaciones conductuales) constituyen el tratamiento de primera línea, mientras que midodrina y droxidopa son los únicos fármacos aprobados por la FDA, complementados por opciones fuera de indicación como fludrocortisona, atomoxetina y piridostigmina.
Puntos clave
- La hipotensión ortostática debe evaluarse en pacientes con síntomas ortostáticos y en grupos de alto riesgo como adultos frágiles mayores de 70 años, personas con trastornos neurodegenerativos o autonómicos y pacientes con caídas inexplicadas
- Los objetivos terapéuticos se centran en el alivio sintomático y la prevención de caídas, no en cifras de presión arterial
- Los pacientes deben ser evaluados para hipotensión posprandial e hipertensión supina, ya que su coexistencia condiciona el enfoque terapéutico
- Las medidas no farmacológicas son el pilar fundamental del tratamiento, y la farmacoterapia debe individualizarse según la presentación clínica y las comorbilidades
Información de publicación
- Autores
- Moloney D, Youssef A, Okamoto LE
- Revista
- JAMA internal medicine
- Citación
- JAMA internal medicine 2026
- Tipo
- Artículo de revisión
- Fecha de indexación
- 2026-04-06