Resumen
Esta declaración científica de la American Heart Association concluye que la actividad física, por sí sola, rara vez logra una pérdida de peso clínicamente significativa (≥5% del peso corporal inicial) salvo cuando los niveles de actividad aeróbica son excepcionalmente altos. Sin embargo, de forma independiente de la pérdida de peso, el ejercicio mejora factores de riesgo cardiometabólico clave —hipertensión, resistencia a la insulina y dislipidemia— y, combinado con la dieta, la farmacoterapia o la cirugía bariátrica, potencia la pérdida total de peso y los desenlaces cardiometabólicos.
Puntos clave
- Como modalidad única de tratamiento, la actividad física no suele producir una pérdida de peso clínicamente significativa (al menos 5% del peso inicial) a menos que el volumen de ejercicio aeróbico sea excepcionalmente alto.
- Con independencia de la pérdida de peso, los programas de actividad física y ejercicio mejoran la hipertensión, la resistencia a la insulina y la dislipidemia, muy prevalentes en personas con sobrepeso u obesidad.
- Combinada con un balance energético negativo inducido por la dieta, con fármacos para la obesidad o con cirugía bariátrica, la actividad física aumenta la pérdida total de peso y mejora los desenlaces cardiometabólicos.
- El documento ofrece estrategias basadas en evidencia para la consejería dirigida sobre pérdida de peso y para aprovechar la tecnología digital, con el fin de involucrar a los pacientes y fijar metas de actividad física realistas.
Información de publicación
- Autores
- Swift DL, Ross LM, Laddu DR, et al.
- Revista
- Circulation
- Citación
- Circulation 2026
- Tipo
- Declaración científica
- Fecha de indexación
- 2026-06-01